Tecnologías Ancestrales

Restaurando sistemas construidos por sus antepasados para adaptarse al cambio climático.

Del 7 al 10 de diciembre de 2024, comunidades de montaña de todo el mundo se reunieron en Huaraz, Perú, para el Hatun Tinkuy, un evento organizado por Mountain Sentinels, el Instituto de Montaña y la Asociación Bartolomé Aripaylla – ABA. Este gran encuentro reunió a una diversa comunidad de representantes de pueblos indígenas, académicos, investigadores y especialistas de Perú y otros países, reflejando el espíritu del Hatun Tinkuy: un «gran encuentro» de personas comprometidas con la conservación de las montañas y la revitalización de los sistemas de conocimiento indígena.

Durante cuatro días, entretejimos saberes y experiencias, fortaleciendo los vínculos entre nosotros y con la tierra. Fue un espacio para reafirmar el rol fundamental de los pueblos de montaña en la conservación y en la construcción de un futuro sostenible para sus ecosistemas.

Un mundo sin glaciares

 

Donde vive Guadalupe, los pobladores han dependido del deshielo glacial para abastecer sus humedales de altura y pastizales en la puna desde tiempo inmemorial. Este ecosistema, que se encuentra entre los 3,800 y 4,800 metros sobre el nivel del mar, es un corredor de pastizales ubicado sobre la línea de árboles y debajo de los glaciares. Los medios de vida tradicionales dependen en estas grandes alturas de la salud del ecosistema. Los pobladores crían ovejas, vacunos, alpacas y capturan vicuñas silvestres para trasquilar su valiosa lana. Los pobladores cultivan papas nativas y otros tubérculos como la oca, olluco y mashua. Además cultivan maíz, quínoa, habas, zapallos, forrajes y mucho más. Su seguridad hídrica y sus alimentos han dependido desde siempre del agua de los deshielos.

Conforme se fueron perdiendo los glaciares, docenas de pobladores como Guadalupe abandonaron sus pasturas tiempo atrás y empezaron a sobre pastorear los pastizales más bajos. Pero esos pastos también tendrían los años contados. Los pobladores eran conscientes que la pradera continuaría empobreciéndose, que el ganado sufriría y que, eventualmente, el ecosistema mismo se echaría a perder. Era necesario encontrar una solución más permanente— una adaptación sostenible al cambio climático.

Regresar al futuro

Acompañados por especialistas del Instituto de Montaña y de la Universidad Agraria en Lima, los pobladores de dos comunidades cercanas, Canchayllo y Miraflores, propusieron una solución que era “regresar al futuro”. En lugar de re-inventar la rueda, escogieron retomar la impresionante ingeniería de sus antepasados restaurando una tecnología ancestral y local que servía para regular el agua en la puna.

Los sistemas de manejo del agua desarrollados en el antiguo Perú involucraron un conjunto de tecnologías diseñadas para ralentizar o retener el agua en los territorios altos de la puna. El propósito fue retener el agua lo más posible para que esté disponible en la estación seca. Estos sistemas antiguos incluyeron reservorios y presas de diferentes tamaños, canales de riego y grandes trampas de limo que reteniendo el suelo evitaban su erosión en eventos de lluvia intensa. También favorecían el desarrollo de humedales. El exceso de suelo en estas trampas de limo podía ser “cosechado” y usado en terrazas de los valles cálidos en los terrenos debajo de la puna.

Desde periodos anteriores a la civilización Inca, las etnias locales en los Andes mantuvieron sus pasturas de las serranías altas con tecnologías del agua que hacía mas lento su movimiento a través de los pastos y suelos, proveyendo protección contra inundaciones y sequías. La fauna silvestre floreció. Esta provisión confiable de agua era el sustento de pastos verdes y del cultivo de cientos de variedades de papa que son nativas a los valles montanos de los Andes.

 

Comuneros y científicos trabajando juntos

A través de los siglos, mucha de esta infraestructura fue abandonada. Hoy en día, los mayores solo recuerdan la ubicación de algunas partes de este sistema y sus usos. La catástrofe demográfica de las culturas indígenas que acompañó la conquista española del Perú en 1532 nos ayuda a entender porque colapsaron estos antiguos sistemas socio-tecnológicos. En tiempos más recientes, el retroceso glaciar, cambios en la precipitación, pérdida de mano de obra local y el abandono de las prácticas tradicionales de pastoreo y agricultura han contribuido todos al decaimiento de esta infraestructura y la degradación del ecosistema puna.

Pero esto está empezando a cambiar. Comuneros y científicos trabajaron juntos para restaurar algunos de los canales ancestrales y los humedales empezaron a volver a la vida. El ganado vacuno y las ovejas pueden ahora pastorear nuevamente en los pastizales restaurados en la puna. Esta forma de trabajar revivió un gran sentido de orgullo a partir del hecho que el conocimiento tradicional se estaba usando para hacer posible que la comunidad responda a los impactos del cambio climático. (Enlace al videos: «Canchayllo, sembrando futuro» y «Video Participatorio, Miraflores«.)

 

Trabajando juntos para restaurar tecnologías ancestrales.
 

La desaparición de los glaciares en los Andes tropicales son el anticipo de aquello que el cambio climático tiene en reserva para las comunidades de montaña y para los millones de personas que viven al pie de los Andes y cuya economía depende de los ecosistemas de altura. Debemos prepararnos en nuestra propia región para seguir el liderazgo de estos pueblos de montaña y aprender de ellos como agentes de cambio. Debemos prestar atención cuidadosa; las montañas en el trópico son nuestro canario en la mina de carbón. Ellos son el termómetro de la Tierra — un indicador temprano de fiebre planetaria.

Las comunidades de montaña que viven al pie de los nevados en retroceso son una fuente de esperanza e inspiración. Su creatividad, tenacidad y resiliencia surgen de la confianza profunda en la naturaleza y su sentido de parentesco con las montañas que las rodean. Ellas pueden enseñarnos cómo adaptarnos a un mundo sin glaciares.

ENLACE A PARTE 1: «Una Nueva Realidad en los Andes»

 

Para mas información, visite el sitio web del Instituto de Montaña – en español o en inglés. Si quiere apoyar nuestro trabajo en los Andes, siga este enlace a la página del Instituto en Network for Good o póngase en contacto via southamerica@mountain.org . Gracias!

Dr. Jorge Recharte es antropólogo y director del Programa Andino del Instituto de Montaña.

Reserva Paisajistica Nor Yauyos-Cochas, 24, Peru

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