
Autoridades, especialistas y comunidades locales articularon acciones de prevención y visitaron experiencias comunitarias en el valle del río Negro para fortalecer la resiliencia territorial, la biorremediación de fuentes hídricas y el liderazgo de mujeres ante el cambio climático.
Huaraz, Áncash. Con el objetivo de acelerar la preparación territorial ante el actual Fenómeno El Niño (FEN) 2026-2027 y promover soluciones basadas en la naturaleza, se llevó a cabo exitosamente un evento de dos jornadas de trabajo e intercambio de saberes en la región. En el marco del proyecto “Cuencas Vivas”, esta actividad fue impulsada por el Instituto de Montaña y Profonanpe con el apoyo del Fondo de Adaptación (Adaptation Fund). El evento congregó autoridades locales, líderes y lideresas de comunidades campesinas, iniciativas ambientales y actores clave del territorio, permitiendo conectar la planificación estratégica con el trabajo realizado directamente en el campo.
De la alerta a la acción frente al Fenómeno El Niño
La primera jornada técnica denominada “De la alerta a la acción: Preparación territorial frente al Fenómeno El Niño 2026–2027”, tuvo lugar en el auditorio de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Áncash, en la ciudad de Huaraz. En este espacio, especialistas climáticos y autoridades locales analizaron los escenarios de riesgo e impactos proyectados para la región, con especial énfasis en la cuenca del río Santa y las zonas de intervención del proyecto Cuencas Vivas. Durante el encuentro, los participantes trabajaron en mesas grupales y plenarias participativas para identificar las principales vulnerabilidades territoriales, acordar medidas prioritarias de mitigación y definir responsables clave para el seguimiento de los compromisos frente a eventuales emergencias hídricas.

La Ruta Río Negro, un viaje por un territorio vivo
Durante el segundo día, los participantes realizaron una pasantía de campo en el valle del río Negro, en el distrito de Olleros. El recorrido técnico e interpretativo conectó las 3 zonas estratégicas de la subcuenca:
- Zona Alta (Parque Nacional Huascarán): En el sector de Sacracancha y la laguna Collota, se observó el estado de los ecosistemas de montaña (Pajonales, bofedales, bosque de queñual) y se analizaron tanto las las huellas del cambio climático, como el retroceso glaciar y la acidificación del agua (agua alcaparrosa).
- Zona Media: En los sectores de Puente Humedal y Quishuar, se conocieron los avances de los sistemas de biorremediación del agua, proyectos de pastos y ganadería, así como el monitoreo participativo liderado por los Comités de Investigación Agrícola Local (CIAL).
- Zona Baja (Canrey Chico y Huaripampa): Se visibilizó el valioso aporte de las mujeres emprendedoras en la adaptación familiar mediante proyectos productivos de crianza de animales menores (cuyes y gallinas) e iniciativas locales. Además, en Huaripampa se visitó el canal de riego Oncor, destacando las buenas prácticas para el uso eficiente del agua y la diversificación de cultivos andinos.

Sobre Cuencas Vivas
El proyecto Cuencas Vivas reafirma que la preparación ante fenómenos climáticos extremos requiere una mirada sistémica: articular la gestión del agua desde las cabeceras de cuencas en las áreas naturales protegidas hasta la sostenibilidad económica y alimentaria de las familias. De igual manera, las jornadas destacaron el rol fundamental del conocimiento local, en el trabajo de la organización comunitaria y el empoderamiento de las mujeres rurales como motores de innovación y resiliencia en los Andes peruanos.