Jornadas comunales impulsadas por el proyecto “Cuencas Vivas” recuperan el trabajo colectivo y contribuyen a la adaptación frente al cambio climático.

Participación de usuarios (as) del Comité de Agua de Santa Cruz durante las jornadas comunales de trabajo. Foto: Instituto de la Montaña.
Con el objetivo de mejorar la disponibilidad de agua para riego y fortalecer la capacidad de adaptación de las familias rurales frente al cambio climático, el Comité de Usuarios de Santa Cruz, en el distrito de Huaraz, viene desarrollando jornadas comunales para la construcción de obras de captación y el mejoramiento del canal que abastece de agua a la laguna Willcacocha.
Las labores se realizan mediante faenas comunales en las que participan activamente hombres y mujeres de la comunidad, recuperando una tradición de trabajo colectivo que ha sido transmitida de generación en generación. Durante estas jornadas, las familias colaboran en el traslado de materiales, preparación de mezclas y ejecución de las diferentes actividades de construcción, reafirmando su compromiso con la gestión sostenible de los recursos hídricos.
Estas acciones forman parte del proyecto “Mejoramiento de la captación e impermeabilización del canal de tierra que alimenta agua a la laguna Willcacocha, centro poblado de Santa Cruz, Huaraz – Áncash”, iniciativa orientada a optimizar la conducción del agua y reducir las pérdidas por infiltración en el sistema existente.
La intervención contempla la construcción de una obra de captación y un desarenador, así como la impermeabilización de aproximadamente 200 metros de canal. Estas mejoras permitirán incrementar la eficiencia en el transporte del recurso hídrico hacia la laguna Willcacocha, ecosistema altoandino que desempeña una función clave en el almacenamiento y regulación natural del agua. Asimismo, contribuirán a garantizar el abastecimiento del sistema de riego tecnificado que beneficia a las familias usuarias del comité.

Supervisión de los trabajos de construcción de infraestructura hídrica en la quebrada Shullup. Foto: Instituto de la Montaña.
La mejora de esta infraestructura constituye una medida concreta de adaptación frente a los efectos del cambio climático en la Cordillera Negra, donde la variabilidad de las precipitaciones y la creciente presión sobre los recursos hídricos representan desafíos para la actividad agropecuaria. Su implementación permitirá optimizar el uso del agua, fortalecer la seguridad hídrica local y mejorar las condiciones para la producción agrícola.
Además de los beneficios técnicos, las jornadas comunales fortalecen la organización local y ponen en valor prácticas ancestrales de cooperación y solidaridad. A través del trabajo conjunto, mujeres y hombres contribuyen a la conservación del agua y al fortalecimiento de los medios de vida que sustentan la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria de sus familias.
Estas acciones se desarrollan en el marco del proyecto Cuencas Vivas, implementado por Profonanpe con financiamiento del Adaptation Fund y liderado por el Instituto de Montaña en la cuenca del río Santa, región Áncash. La iniciativa promueve territorios más resilientes frente al cambio climático mediante el fortalecimiento de capacidades locales para la gestión adaptativa del agua y la conservación de los ecosistemas altoandinos.