La iniciativa combina asistencia técnica y saberes locales para fortalecer la producción familiar y la resiliencia comunitaria.

Inauguración del módulo familiar de la señora Marleni Depaz, integrante de la Asociación Flores de Maguey. Foto: Instituto de Montaña.
Como parte de las acciones orientadas a fortalecer la seguridad alimentaria y los medios de vida de las familias rurales frente al cambio climático, la Asociación Flores de Maguey inauguró módulos familiares para la crianza de gallinas de doble propósito en las localidades de Canrey Chico y San Miguel de Achic, distrito de Recuay.
La iniciativa forma parte del emprendimiento “Crianza de gallinas de doble propósito que alimentan y sostienen a nuestras familias”, impulsado en el marco del proyecto Cuencas Vivas, con el objetivo de diversificar la producción familiar, mejorar la alimentación de los hogares y generar oportunidades de ingresos complementarios.
Los módulos fueron acondicionados por las propias beneficiarias con el acompañamiento técnico del proyecto, incorporando prácticas y conocimientos tradicionales adaptados a las condiciones climáticas del territorio. Esta articulación entre saberes locales y asistencia técnica fortalece capacidades comunitarias y contribuye a la recuperación de conocimientos ancestrales vinculados al manejo sostenible de los recursos.
El emprendimiento permitió la implementación de 10 módulos familiares equipados con galpones, un total de 200 gallinas de doble propósito y materiales para el adecuado manejo avícola. Asimismo, incluyó un programa de capacitación en alimentación, sanidad, bioseguridad, producción de huevos, gestión económica y comercialización local, complementado con asistencia técnica permanente.

Gallinas adquiridas como parte del emprendimiento “Crianza de gallinas de doble propósito que alimentan y sostiene a nuestras familias”. Foto: Instituto de Montaña.
Esta experiencia busca incrementar la capacidad de adaptación de las familias rurales ante los efectos del cambio climático, especialmente frente a eventos como sequías, heladas y la reducción de la productividad agrícola. Al mismo tiempo, promueve la diversificación productiva y el fortalecimiento de la economía familiar.
La iniciativa también contribuye al fortalecimiento organizativo y al empoderamiento económico de las mujeres rurales, quienes desempeñan un rol clave en la gestión de los recursos familiares, la conservación de los conocimientos locales y la implementación de prácticas de adaptación en sus comunidades.
Estas acciones se desarrollan en el marco del proyecto Cuencas Vivas, implementado por Profonanpe con financiamiento del Adaptation Fund y liderado por el Instituto de Montaña en la cuenca del río Santa, región Áncash. A través de iniciativas locales, el proyecto impulsa procesos de adaptación al cambio climático orientados a fortalecer la seguridad alimentaria, la gestión sostenible de los recursos naturales y la resiliencia de las familias altoandinas.